Archivos para siempre.
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martes, 18 de septiembre de 2012
sábado, 15 de septiembre de 2012
Uno cosecha lo que siembra.
Es horrible cuando te responden eso cuando no entendés nada de lo que pasa. Por lo menos no sabés qué es lo que pasa del otro lado.
De repente te encontrás sentada, sin saber qué pensar. Te venís sintiendo sola hace ya un par de semanas. La persona que querés no tiene tiempo para vos. Ni para hablarte, ni para preguntarte cómo estás. No le importa si te enojás, si estás triste. No le importa que sea una persona única para vos. No le importa que pongas tu corazón al descubierto.
En definitiva, sentís que te falta algo que te abrace. Que te bese despacito, que sonría al verte. Que te haga sentir como si no existiera el presente.
Él no está. No está y no aparece.
No da señales de vida.
No te pregunta cómo estás.
No te dice que te extraña.
No te lee.
Nada.
Simplemente es un ente que a veces aparece para no decirte nada. Y se va por donde vino, dejándote sola una vez más.
Tiene todas las herramientas para darse cuenta de que hay algo mal. Bah. De que podría haber algo mal. De saber cómo estás. Las tiene, si no te encuentra, las tiene.
Pero... No sabés si las usa.
Si las usa, sabe que hay algo mal. Pero ahí puede no darle bolilla y seguir en la suya.
O puede directamente no usarlas, y nunca va a saber que hay algo mal.
A veces cuando aparece, no es el momento ni la forma de explicarle la situación, así que te limitás a no quebrarte sola mientras te pasa la indiferencia con una espátula por la cara.
¿Cómo decirle que sentís que te estás muriendo? ¿Que hay un vacío que no podés llenar ni ignorar?
Llegás a la conclusión que es mejor despreocuparse. Si él puede, ¿por qué vos no? Tenés miles y miles de cosas por hacer, que estudiar. Tenés amigos que ver...
Pero tenés más ganas de él que otra cosa. Llevás un tiempo de abstinencia y querés un rato de amor.
En fin, ponés una barrera. Te duele mucho, pero no podés seguir mientras te duele. Intentás poner la mente en blanco, descargarte un poco.
Decidís poner una prueba.
Es martes, tenés un blog. Sabés que a él no le interesa leerlo. Restringís la entrada.
Los días van pasando, vos no pensás, pero en el fondo todavía te taladrás la cabeza. Lo querés, querés que te quiera. La desesperación de creer que él no imagina lo que pasa, que no le interesa lo que pase te domina. Gritás las canciones en un boliche, reís frenéticamente. Te duele la cabeza, querés dormir. No ves el momento de leer "¿Por qué no puedo entrar a tu blog?". No, esa frase te carcome por dentro. ¿Cuánto va a tardar? ¿Y si no lo ve nunca? ¿Y si ya está, ya no le importo? Lo hablaste con todos tus amigos. Amigos en común con él, amigos sólo tuyos. Todos te dijeron lo mismo, y vos te aguantaste sabiamente las ganas de llorar. Te las seguís aguantando.
Es sábado a la noche, notás aguadas tus intenciones de salir de nuevo a un boliche y tratar de ignorar los pedacitos de ánimo que se van cayendo a medida que caminás. Suena "I'm not ok" de My Chemical Romance, tu última adquisición, en tu iPod y cuando te disponés a mandar el paupérrimo mensaje de "¿Cómo se entra a esta iglesia?" a tu padre, ves que tenés un mensaje de él.
¿Se acordó de vos?
Y ahí está, las palabras que te venían taladrando desde el martes. Aguantás el llanto.
"qué loco! no puedo entrar a tu blog... que andaras ocultando"
De repente te encontrás sentada, sin saber qué pensar. Te venís sintiendo sola hace ya un par de semanas. La persona que querés no tiene tiempo para vos. Ni para hablarte, ni para preguntarte cómo estás. No le importa si te enojás, si estás triste. No le importa que sea una persona única para vos. No le importa que pongas tu corazón al descubierto.
En definitiva, sentís que te falta algo que te abrace. Que te bese despacito, que sonría al verte. Que te haga sentir como si no existiera el presente.
Él no está. No está y no aparece.
No da señales de vida.
No te pregunta cómo estás.
No te dice que te extraña.
No te lee.
Nada.
Simplemente es un ente que a veces aparece para no decirte nada. Y se va por donde vino, dejándote sola una vez más.
Tiene todas las herramientas para darse cuenta de que hay algo mal. Bah. De que podría haber algo mal. De saber cómo estás. Las tiene, si no te encuentra, las tiene.
Pero... No sabés si las usa.
Si las usa, sabe que hay algo mal. Pero ahí puede no darle bolilla y seguir en la suya.
O puede directamente no usarlas, y nunca va a saber que hay algo mal.
A veces cuando aparece, no es el momento ni la forma de explicarle la situación, así que te limitás a no quebrarte sola mientras te pasa la indiferencia con una espátula por la cara.
¿Cómo decirle que sentís que te estás muriendo? ¿Que hay un vacío que no podés llenar ni ignorar?
Llegás a la conclusión que es mejor despreocuparse. Si él puede, ¿por qué vos no? Tenés miles y miles de cosas por hacer, que estudiar. Tenés amigos que ver...
Pero tenés más ganas de él que otra cosa. Llevás un tiempo de abstinencia y querés un rato de amor.
En fin, ponés una barrera. Te duele mucho, pero no podés seguir mientras te duele. Intentás poner la mente en blanco, descargarte un poco.
Decidís poner una prueba.
Es martes, tenés un blog. Sabés que a él no le interesa leerlo. Restringís la entrada.
Los días van pasando, vos no pensás, pero en el fondo todavía te taladrás la cabeza. Lo querés, querés que te quiera. La desesperación de creer que él no imagina lo que pasa, que no le interesa lo que pase te domina. Gritás las canciones en un boliche, reís frenéticamente. Te duele la cabeza, querés dormir. No ves el momento de leer "¿Por qué no puedo entrar a tu blog?". No, esa frase te carcome por dentro. ¿Cuánto va a tardar? ¿Y si no lo ve nunca? ¿Y si ya está, ya no le importo? Lo hablaste con todos tus amigos. Amigos en común con él, amigos sólo tuyos. Todos te dijeron lo mismo, y vos te aguantaste sabiamente las ganas de llorar. Te las seguís aguantando.
Es sábado a la noche, notás aguadas tus intenciones de salir de nuevo a un boliche y tratar de ignorar los pedacitos de ánimo que se van cayendo a medida que caminás. Suena "I'm not ok" de My Chemical Romance, tu última adquisición, en tu iPod y cuando te disponés a mandar el paupérrimo mensaje de "¿Cómo se entra a esta iglesia?" a tu padre, ves que tenés un mensaje de él.
¿Se acordó de vos?
Y ahí está, las palabras que te venían taladrando desde el martes. Aguantás el llanto.
"qué loco! no puedo entrar a tu blog... que andaras ocultando"
I'm okay
I'm okay!
I'm okay now (I'm okay now)
But you really need to listen to me
'Cause i'm telling the truth
I mean thisI'm okay! (trust me)
I'm not okay
I'm not okay
Well, I'm not okay
I'm not o-fucking-kay
I'm not okay
I'm not okay
"¿Ocultando? ¿qué hice ahora? Sólo soy una chica buscando que la quieran, nada más, no te pido nada más que eso. Que me quieras, que me lo digas, que me demuestres algo, que me tapes y me digas que me amás. Que me preguntes qué me anda pasando. Quiero decirte todo, quiero contarte todo, quiero, necesito llorar, quiero que me veas llorar, quiero que entiendas cómo me estoy sintiendo, quiero que hagas algo para evitar que me siga rompiendo así. Quiero que te preocupes por mí, no que sospeches que hago algo mal, necesito que me entiendas. Estoy sola en medio de un montón de gente. Estoy deshaciéndome a pedacitos esperando algo de vos que sé que nunca va a volver. Estoy desahuciada."
Pero no, no le decís todo eso.
"Estaba esperando ese comentario, por eso lo cerré."
Bien, bien ahí, mantieniendo la distancia, demostrando que hay algo mal y que no estás conforme, bien ahí. ¡No al mazoquismo!
"Y por eso te mandé ese mensaje..."
"Sí, eso me parece que está más que obvio" pensás.
"Lo cerré el martes" es decir (Te tomaste tu tiempo en darte cuenta) "Cuando vuelva lo abro" (Ojalá estés cuando vuelva, no sé a qué hora terminará esto)
Después te pregunta dónde estás, te compadece por tu ubicación y listo, no sabés más de él.
Ves que pasan las horas, te quedás a cenar... Se quedan todos payando y vos pensando "me voy sola ya fue". Tu madre frenándote... Y empezás a somatizar. Te empieza a doler la cabeza, te empezás a marear. "Ojalá esté..."
Pero el ojalá... ¿por qué es? Si cuando abras tu blog él va a leer ese ataque de rabia, de locura, de sinceridad desde lo más profundo de tu dolor. Y muy probablemente no le importe. No te va a hablar casi, porque va a tener sueño, y te va a dejar una vez más sumergida en tu mar. En tus ganas locas de comerle la boca. O aunque sea de hablar. ¿Hablar de qué? Acordate que tenés la barrera instalada, tenés que generarle una preocupación. Si le importás, algo le vas a preocupar, algo le vas a generar, algún pequeño miedo, algo, lo más mínimo.
Llegás a tu casa, cansada, con sueño, con dolor de cabeza, todavía mareada, sin ganas de nada, pero pensando "Ojalá esté". Mientras esperás decidís mirar tu celular, que hace como 15 minutos no mirás.
Y ahí está, un mensaje nuevo suyo. ¿Me extrañará? ¿Estará preocupado? Me dirá que me apure supongo que tiene sueño y que no quiere irse a dormir sin charlar un rato conmigo. Seguramente es eso.
Pero no.
"el 'cuando vuelva' que nunca sucedió.. pero bueno, era lógico teniendo en cuenta que salías a dónde era? madam? doesn't matter, buenas noches"
No, no saliste, no. Si no hubieras podido llegar a tu casa para hablar con él le hubieras dicho, le hubieras mandado un "Disculpame, se me hizo re tarde para ir a casa y me voy al cheboli, pero mañana apenas me despierto lo abro". Eso suele hacer la gente. Pero vos tenías todas las intenciones, venías esperando ese momento con tantas ansias que cuando se te escapó de las manos quebraste. ¡Solamente habían pasado 10 minutos! No podía estar durmiendo, ¡todavía hay esperanzas!
"No salí al final y recién llego a mi casa de la cena juntada de mi vieja. Mala onda, preguntame dónde estoy si tanto te interesa."
Cosa que es verdad, si tanto le preocupaba que aparecieras... Una vez tuviste una pelea muy fuerte porque no le respondías los mensajes porque no llegabas, y ahora que le podrías haber respondido, que podría todo haber salido un poquito mejor... Simplemente decide desenchufarse de vos... Se va.
"No, en este momento lo único que me interesa es la almohada."
La última vez que tuviste la sensación que sentiste al leer ese mensaje, terminaste sangrando y llorando.
Pero está la barrera. Tenés que ser fuerte, tenés que demostrar tu descontento. ¡Aguantá!
"Decime algo que no sepa. Gracias por tanto amor."
Y supiste que ese amor podría haberse malinterpretado. Quisiste decir "Gracias por tanta demostración de cariño." Pero ya es tarde. Ya te respondió.
"Uno cosecha lo que siembra."
Y ahí está. Se te dio vuelta la tortilla.
Hace ya bastante te venís preguntando qué hacés mal. ¿Por qué él no quiere verme? ¿Porque no tiene tiempo? Si uno quiere, puede. Un mensajito, una corrida rápida, un "venite para la facu, vamos caminando hasta mi casa". Un "a las 5 voy de fulanito, a las 4 te paso a buscar un hablamos un rato". Un "Salí antes, te quiero ver."
Pero ni siquiera hablás con él. Siempre está cansado, siempre tiene algo más que hacer. Siempre hay algo por encima de vos.
*Flashback*
¿Me reservás el recreo de las 3:40? No es mucho pero para un achuchu alcanza y sobra.
*Fin del Flashback*
"Cosecharás tu siembra? Acá el que cosecha sos vos".
Y acá estás, sentada frente a la computadora, encadenando a vos lo poco que te queda de cordura. La impotencia y el sentimiento de injusticia te inundan la garganta y querés llorar, llorar a todo pulmón. No querés ver a nadie. Querés desaparecer.
¿Qué hice mal?
¿Qué sembré?
Y te habla tu mejor amigo. Y rompés en llanto.
Y sos yo.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Pues sí, lamentablemente te extraño. Lamentablemente estoy llorando, y lamentablemente Vauqi existe para ser abrazada. No puedo creer que siga sufriendo por esto. Te fuiste hace tres días, pero tu ausencia... No se nota. Eso refuerza la idea de que puedo vivir sin vos. Bah, puedo vivir sin vos sabiendo varias cosas: 1) Vas a volver. 2) No pensás en mi. 3) Sos feliz. 4) Querés verme. 5) Soy mazoca y me gusta sufrir. No sé cómo te afectó el tema de que no me tenés que mandar sms's... Haberte pedido tantas veces perdón... ¿Sabés cuántas veces estuve a punto de escribirte "No vuelvas"? Miles, pero estás en bariloche, y ya bastantes pistas te di antes de que te fueras. ¿Para qué arruinarte más? Sé bien que las cosas que te digo referidas a nosotros te afectan bastante... Y a veces mi mente insiste que las cosas que me pasen a mi por fuera de eso... Te chupan un huevo. Sí, quedé traumada de la vez que te chupó tres huevos, pero realmente quedé traumada... Ahora cada vez que te cuento algo, tengo el miedo de que no te importe. Habrás notado que me importa mucho lo que pienses/sientas de mi y de las cosas que hago. ¿Será que por eso siento lo que siento? La verdad es una gran guerra dentro mío: La parte que quiere que te ESFUMES, que NUNCA VUELVAS, que NUNCA HAYAS EXISTIDO, y que me olvides; y la parte que quiere que vuelvas a abrazarme... A besarme, a mirarme a los ojos y decir sin titubear "te amo". ¿Quién me manda? Tengo una foto tuya al lado de mi computadora, vestido de rugbier... Miro esa foto y pienso "No... No y no. Pero sos lindito... Estás lindito ahí... Y me amás... Pero no. Perdón Male, pero no.". Insisto... Si yo no fuera tu Apus... Desaparecería... Si no fuera tan "tuya", sino fueras tan "mío"... Si no fuera el pilar de tu vida, mi amor, deberías ir pensando en desterrarme, en convertirme en un nombre más. Pero te amo, no me queda otra que amarte. Deberé cambiar el canal, o disminuír la frecuencia, pero amarte, al fin y al cabo amarte. Realmente no me queda otra mi amor, nunca te voy a dejar, aunque deba mentirle hasta al espejo sobre mi, nunca voy a poder alejarme de vos, porque me ato a vos, y vos te atás a mi. Mi vida antes de vos... era perfecta. Y fue perfecta hasta hace 5 meses. Luego comenzó a disminuír, porque tanto vos como yo, cambiamos. No somos quienes éramos en octubre, 1ero de enero o 12 de febrero (Rendiste economía). No. No somos los mismos. Antes eras feliz, por completo o en gran parte, y sin embargo yo sé, mejor que nadie, lo que te duele, lo que te lastima, cómo vengarte y cómo abrazarte. Creo saber cómo ayudarte, y tus sonrisas son lo que me dicen que todo el esfuerzo vale la pena, el preocuparme, el ocuparme. Tu sonrisa y un "te amo" hacen que todo valga la pena. Y decirte esto en parte vale la pena, porque sé que vas a intentar ayudarme, que no me vas a abandonar... Ya te dije, así una sola de mis 7 no te quiera abandonar y las otras 6 sí, siempre voy a seguir acompañándote, desde acá, frente al monitor, vos en algún lugar LEJOS, o al lado mío, apoyado en mi hombro o mirándome a los ojos. Sin hablar o riéndonos, siempre gran parte de mi va a pertenecer a vos, ese es mi tema. No vuelvas nunca mi amor...
No te soporto más. No sé si es inercia, o qué, todavía te amo pero no te soporto más, y si no lo descubrís vos yo me voy a pudrir acá.
¿Pero qué te importa? Me cansé de tratar de tomar todo con tranquilidad escribiendo por acá. Andate a la re concha de tu madre. Me cansé de vos, sinceramente me cansé, no quiero leerte más, no quiero verte más conectado. TENER UN POTUS LIMÓN ES MUCHO MÁS RECONFORTANTE QUE TENERTE A VOS. Al principio no vería la diferencia, pero después me daría cuenta que es mejor, ¿Sabés por qué? El potus limón no puede demostrar nada porque NO TIENE SENTIMIENTOS, pero vos que sí los tenés no me los demostrás más. Me cansé, me cansé de tus palabras, cada comentario que hacés, todo, me cansa, me da por los huevos que te desentiendas totalmente, si te molesta que no sea directa JODETE LA CONCHA DE TU MADRE, JODETE COMO YO ME ESTOY JODIENDO ACA. NO DEBERÍAS HABER VUELTO NUNCA, NUNCA TENDRÍAS QUE HABER VUELTO, NO TENDRÍA QUE HABERME ENAMORADO, NOS AHORRÁBAMOS TODO ESTO.
ME CHUPA UN HUEVO QUE SEA UN ATAQUE DE RABIA, ME CANSÉ, NO LO SOPORTO MÁS, NO ME SOPORTO MÁS ASÍ, DEJAME DE IMPORTAR, DEJAME DE IMPORTAR, DESENCADENAME, SACAME LAS SOGAS, NO QUIERO SABER MÁS DE VOS, DEJAME, DEJAME, DEJAME.
Deberías haberme hecho caso hace más de dos años, no deberías haber vuelto.
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