El año pasado me acuerdo que para tu cumpleaños estaba todo sostenido con broches de ropa, y te hizo mal que yo no te dedicara nada en ningún lado, sinceramente no puedo justificarme porque no me acuerdo nada... Hace dos años estábamos en Stroker y yo moría por darte un beso. Hace tres años... Mejor no indagar...
Todos los años hubo algo distinto, hoy... Hoy no es la excepción.
Yo creo que todo pasa por algo, que vos entraste en mi camino con un fin fijo, y puedo decir con orgullo que mis años con vos fueron la alegría de mi vida. Sé fervientemente que mis días sin vos son eso: Días. Miro mis cuadernos de tercer/cuarto/quinto año y veo tus efes raras, tu letra de niño zurdo, las frases, los recuerdos, y se me llenan los ojos de lágrimas.
Me juré y me re juré no volver a escribirte algo de este calibre, las razones son obvias entre vos y yo, pero no podía quedarme con esto adentro.
En fin... Gracias. Sé que muchas veces colmé tu paciencia, que otras tantas deseaste no haberme conocido, y mil más me odiaste con todas tus fuerzas... Pero lo que hubo y hay entre nosotros (por lo menos por mi parte) no es algo que debe tomarse a la ligera. Dejaste algo en mi que nada puede sacar. (Creeme, estoy llorando)(No puedo creer estar escribiendo esto de esta manera). La conexión, la química y la historia que nos une simplemente no pueden borrarse de ninguna manera. Todas las veces que te necesité estuviste ahí para no dejarme caer (al menos no por completo), dejaste salir mis lágrimas y me diste razones para secarlas, me sacaste miles y miles de risas y sonrisas, y no hay lugar en el mundo por el que transite sin que caigas en mis pensamientos. No puedo librarme de vos, aunque quisiera, nunca, nunca, nunca podría. Me encuentro mil veces a mi misma inmersa en miles de palabras y recuerdos, me río sola cuando camino por la calle o cada vez que alguien, por ejemplo, dice la palabra "lechuga". Las canciones que saltan de sorpresa con el shuffle del iPod hacen que quiera cantar a los gritos, acordándome cómo hemos cantado un par muy por lo bajo, juntos, vaya uno a saber cuándo.
(Es increíble cómo estoy apretando la mandíbula, tengo el llanto en la garganta y me duele la cabeza. Somatizo, somatizo mucho... Sé que no lo vas a leer, o si lo leés, va a ser dentro de mucho tiempo... Till then...)
Me llenaste de cosas que no podría borrar de mi aunque viviera 4 veces. Marcaste muchos días en mi calendario para no dejarme nunca en paz... Entre ellos hoy.
Felices 20 mi amor.
Te amo.
Lorem ipsum vim ut utroque mandamus intellegebat, ut eam omittam ancillae sadipscing, per et eius soluta veritus.
martes, 28 de agosto de 2012
jueves, 23 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
"No sé, me hubiera gustado haber dicho muchas más cosas, pero bueno me quedaré con esto que supongo será importante para vos. Y sino te podés ir bien a cagar. Yo creo que si te llega a improtar poco y nada te mando literalmente a la mierda. Y te dejo. O sea no te estoy amenazando, te estoy diciendo una realidad..."
Y fue así... ¿o no?
Y fue así... ¿o no?
sábado, 11 de agosto de 2012
No sé, me llevaste a una reflexión más profunda que lo que tenía pensado escribir desde un principio.
En parte te entiendo, cuando uno se siente atacado sin razón aparente, tiende a huir de la situación, diciendo "Olvidate que pasó" y huyendo.
Pero, ¿no te pusiste a pensar que fue todo un malentendido? ¿Que pensaste todo al revés?
Tenías eso, siempre pensaste todo al revés. Tratando de poner un escudo frente a tu persona inestable, para evitar los problemas de afuera, huyendo de todo. Y tu propia mente te creó muchísimos problemas más, a lo paranoid parrot.
Por ende, yo, en mi caso personal, buscando una explicación a algo, sólo obtuve evasiones, más malentendidos y quedé con la palabra colgando de mi boca. Sí, siempre me quedé con la palabra en la boca. Con el pesar en la garganta de muchas cosas sin ser dichas.
Fue un torbellino de causas-consecuencias.
Un universo nuevo que giraba a un número exhorbitante de revoluciones por minuto. Poco estable. Y lo poco estable tiende a destruirse. Y dudo que a alguien le guste la destrucción. Sobre todo cuando, tras intentos fallidos, todo sigue igual.
Y me quedo pensando. Demasiado tal vez. Pero sabés cómo soy, tiendo a desmenuzar todo hasta la última hebra y examinarlo minuciosamente. La opresión siempre fue mi enemiga, la falta de facilidad de movimiento, de expresión, siempre fueron motivos de rebelión, ¿o no? Y mi rebelión siempre es silenciosa. Va creciendo en el fondo hasta que estalla.
A veces uno piensa que, cuando el tiempo pasa, las cosas cambian. Y en el 99% de los casos es verdad. Vos pertenecés al 1% restante, a quienes el entorno los pinta como diferentes, sólo porque los sitúa en situaciones en los que nadie los vio actuar.
Parecen acciones nuevas. Reacciones que se pensaron nunca sucederían. Pero es todo una máscara, es sólo una palabra más en el diccionario. Una palabra/acción/reacción diferente, no una re-definición. Un pez fuera del agua sigue siendo un pez.
Y no cambiaste.
Puedo asegurarlo. Sos de esos que situaría dentro de la frase molesta... De esa frase molesta que tanto su autora como mucha gente que conozco se adaptan perfectamente.
"Uno... Uno no puede cambiar lo que es... O lo que fue."
En parte te entiendo, cuando uno se siente atacado sin razón aparente, tiende a huir de la situación, diciendo "Olvidate que pasó" y huyendo.
Pero, ¿no te pusiste a pensar que fue todo un malentendido? ¿Que pensaste todo al revés?
Tenías eso, siempre pensaste todo al revés. Tratando de poner un escudo frente a tu persona inestable, para evitar los problemas de afuera, huyendo de todo. Y tu propia mente te creó muchísimos problemas más, a lo paranoid parrot.
Por ende, yo, en mi caso personal, buscando una explicación a algo, sólo obtuve evasiones, más malentendidos y quedé con la palabra colgando de mi boca. Sí, siempre me quedé con la palabra en la boca. Con el pesar en la garganta de muchas cosas sin ser dichas.
Fue un torbellino de causas-consecuencias.
Un universo nuevo que giraba a un número exhorbitante de revoluciones por minuto. Poco estable. Y lo poco estable tiende a destruirse. Y dudo que a alguien le guste la destrucción. Sobre todo cuando, tras intentos fallidos, todo sigue igual.
Y me quedo pensando. Demasiado tal vez. Pero sabés cómo soy, tiendo a desmenuzar todo hasta la última hebra y examinarlo minuciosamente. La opresión siempre fue mi enemiga, la falta de facilidad de movimiento, de expresión, siempre fueron motivos de rebelión, ¿o no? Y mi rebelión siempre es silenciosa. Va creciendo en el fondo hasta que estalla.
A veces uno piensa que, cuando el tiempo pasa, las cosas cambian. Y en el 99% de los casos es verdad. Vos pertenecés al 1% restante, a quienes el entorno los pinta como diferentes, sólo porque los sitúa en situaciones en los que nadie los vio actuar.
Parecen acciones nuevas. Reacciones que se pensaron nunca sucederían. Pero es todo una máscara, es sólo una palabra más en el diccionario. Una palabra/acción/reacción diferente, no una re-definición. Un pez fuera del agua sigue siendo un pez.
Y no cambiaste.
Puedo asegurarlo. Sos de esos que situaría dentro de la frase molesta... De esa frase molesta que tanto su autora como mucha gente que conozco se adaptan perfectamente.
"Uno... Uno no puede cambiar lo que es... O lo que fue."
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