Yo sólo sé que todo en mi cabeza se fue por ese momento, que se dispersó todo junto con mis nervios. Que ya no tengo los quilombos de antes, que comprendo y entiendo lo que tengo que hacer.
Que no miro ya para los costados, que ya no me preocupo.
Gracias, gracias y miles de gracias.
Me limpiaste en sólo una noche, me limpiaste en sólo diez minutos, me limpiaste en un momento y una risa.
Tal vez caí en nuevas redes.
Tal vez poco me duró el permanecer sola, tal vez es sólo una fantasía.
Ni yo misma puedo describirlo, hacía mucho no sentía eso. Ese galope de corazón, esa inmensa alegría. Temblar recordando, molestias en la pansa.
Tengo la inexpresividad en a punta de los dedos y el pecho a mil por hora.
Pensando que no puede ser, que no debo ser tan impaciente. Que si bueno y breve dos veces bueno.
Pero a la vez no quiero que sea breve porque me volví adicta, ¡adicta a todo eso de vos! Sí, ¡de vos! En tan sólo 15 minutos. El poder tenerte para mí sola, el poder de la posesión por ese momento, en el que ambos nos entendemos sin decir una palabra, el mirarnos a los ojos con una tranquilidad inigualable.
Y remorderme pensando que tal vez esperás algo de mi, alguna señal de vida. O que tal vez si mando una señal, pienses que en realidad, fueron sólo esos 15 minutos, que nada más. Y que hasta la vista baby.
Y pensar, también, que la próxima vez que te vea va a ser dentro de una semana. ¡Y tantas cosas pasan en una semana! Y me carcome el miedo, me carcome extrañarte, me carcome no saber si extrañarte. Me carcome esta extraña dependencia que tengo hacia vos. Me carcome no entender nada. Me carcome haberme despertado tan feliz y haber abrazado tan fuerte la almohada.
Me carcome, me carcome, me carcomen... LAS ANSIAS DE TENERTE CONMIGO DE VUELTA.
O tal vez estoy confundida... Tal vez la felicidad de anoche me hayan dejado eufórica y querer volver a vivir eso me hace confundir en lo que siento.
Pero te quiero, de eso estoy segura. Te quise desde el primer momento en que te vi cruzar la calle. Que nos presentaron y nos miramos. Desde ese momento te quise. Y te quiero, y te miro y te quiero, y te vas y te quiero. Espero que vos también me quieras.
Qué poder el de la distancia y la espera... Qué poder...
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