domingo, 11 de julio de 2010

" [...]
-Pañuelo -pidió la chica, y sin más preámbulo metió la mano en el bolsillo del pantalón del muchacho... pero la retiró al instante y le dijo a su compañero que le pasase el pañuelo él mismo. Huelgan comentarios.
("Aprecié tu tacto", le dijo él un día que rememoraban, entre sonrisas y estremecimientos retrospectivos, aquellas delicias y aquellas dificultades. "Pero ¡cuánto tiempo perdimos!: ópalos irreparables.")
..."

Oh. Sí. Hubo un episodio parecido hace... menos de tres años, sólo que yo buscaba mi celular y mi novio estaba delante nuestro. Jajajaja. Qué tiempo perdido. Bah, perdido no. Si las cosas se hubieran sucedido en ese entonces, ¿qué tan rotos tendríamos los corazones? Pues no, y ahora la verdad, no perdemos ni un segundo, cada instante saboreado hasta la última gota... La última gota...

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