Así es como te das cuenta que el tiempo va pasando, que en realidad es tiempo perdido, que a veces está bueno poder recordarlo, porque si lo recordás, realmente no fue tiempo perdido, no fue en vano si te acordás, no importa si fueron 20 horas o 15 segundos, si hay alguna imagen de ello, alguna frase, lo que sea, valió la pena...
(Acordate, acordate, ¡acordate!)
Antes... Cuando no existían (o no se habían popularizado) las cámaras digitales, uno pensaba muy bien a qué sacarle foto. No es lo mismo tener 300 fotos bailando en una graduación, movidas, con la gente que salió mal, toda destruida, el maquillaje corrido, los peinados desarmados, transpirados, que una foto bailando el vals con el amor de tu vida. NO VALE LO MISMO. En la mente no vale lo mismo, en el corazón no vale lo mismo. Ya se perdió el sentido, ya es todo así, rápido. El tiempo pasó, y con él se va quedando atrás el objetivo de una imagen. Hay millones de fotos al pedo, pero una... una...
Una puede hacer tanto por vos...


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