miércoles, 25 de agosto de 2010

Para uds dos. Cuatro. (¿Por qué carajo estoy escribiendo una cuarta vez?)

Pasaron muchas cosas desde junio hasta ahora. Hubo distanciamientos y cambios en mi vida. Y en la de uds también. La solución final se veía inminente. Ya casi podía saborearla. Ya casi podía sentir el fin de la agonía. Pues ¿saben? El fin de mi agonía llegó... CUANDO LA DE USTEDES ACABA DE RECOMENZAR. Yo ya no tengo nada que hacer. Yo ya no tengo esperanzas. Odié todo, me embronqué. Ya está. Ya padecí esto una vez desde el lado de la esperanza, del lado de la no esperanza no lo voy a padecer, porque si terminan hechos más mierda que Malevo diciendo "No puedo hacer esto", no voy a soportar el "se los dije" y me voy a levantar y me voy a ir. Tengo que hacerme a un margen, tengo que desaparecer. No sé si quiero saber el proceso de autodestrucción que van a llevar a cabo. No sé si podría soportarlo. Tengo que ser objetiva pero la rabia siempre va a superar mi objetividad. Tengo que pensar en mi de una puta buena vez. Tengo que dejar de autodestruirme con uds. Soy mazoquista, pero lo de uds es el colmo. Yo ya pasé por algo así. Yo también pensaba que iba a ser peor si me separaba, si no volvía a hablar. Pensaba que mi vida iba a ser miserable. Me equivoqué. Mi vida era miserable antes de cortar por lo sano, de tomar valor y pegar media vuelta. ¿Y saben qué fue lo mejor? Cuando pegué media vuelta, sonreí. SONREÍ como no había sonreído en años.
Ahora uds están solos muchachos. Me voy a convertir en alguna especie de "Dios" (asco), alguna especie de ente u osito de peluche donde pueden llorar, gritar, patalear o morder, pero que no va a emitir palabra. No voy a hacerlo. No lo merecen, lo lamento.

¿Saben algo más?
No debería estar escribiendo esto. No lo merecen ni un poquito.

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