Lorem ipsum vim ut utroque mandamus intellegebat, ut eam omittam ancillae sadipscing, per et eius soluta veritus.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Quiero aclarar. Yo acá subo lo que se me cantan los ovarios. Digo lo que quiero. Hago lo que quiero. Nadie puede opinar, nadie puede decir nada. Nadie puede decir que esto es un fotolog, u alguna otra cosa pelotuda. Yo acá subo cosas que escribo, que escucho, que siento, que quiero expresar. ¿Qué importa si son conversaciones, canciones, fotos, historias o comentarios sobre algo? ¡A mi me importan demasiado como para subirlos acá! No son nadie para opinar lo que hago, no son nadie para criticarme, ¡no son nadie! Yo soy así, si no les gusta lo que ven, en una esquinita de la ventana hay un botón con una crucecita. Vos moves el cursor hasta ahí, hacés click y listo. Y después, si no querés ver más esto, borrás el historial. Yo no necesito que leas esto y después me critiques de una de estas maneras. Si la gente me aprecia, aprecia lo que hago, lo que siento. Lo que pienso, por más que sean evangelistas y yo satánica. Si me querés, me respetás. Ahora bien, si no me querés. ¿QUÉ CORNO HACÉS ACÁ? ¡Dejá de romper las bolas por favor! Andá, comprate un perro, sacalo a pasear y después metete en el fotolog/facebook o lo que sea de alguien que quieras y decile "Te quiero, te banco, me gusta lo que subís" ¡Y listo! ¡Se acabó el lio! Así que, por el bien de la gente que lee, que se esfuerza, que quiere algo de la vida, caminá por el pasillo, al fondo a la derecha, hay una puerta. Agarrás la manija, la bajás y salís.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario